Política
Puente defiende su continuidad tras el accidente de Urda en plena presión electoral
Redacción Al Minuto · hace 3 h
El ministro de Transportes, Óscar Puente, defiende su continuidad al frente del departamento tras el accidente ferroviario de Urda, que ha situado la seguridad de la red y las responsabilidades políticas en el centro del debate electoral. Durante su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, el ministro sostuvo que puede encabezar la respuesta a la crisis y aseguró que cuenta con el respaldo de Pedro Sánchez.
En sus explicaciones, Puente incidió en un fallo humano en el centro de control y en la concurrencia de circunstancias fatales. La investigación sigue abierta, mientras el debate se extiende al funcionamiento y al mantenimiento de las infraestructuras. El accidente de Urda se suma al de Adamuz y agrava el impacto de dos siniestros que el presidente del Gobierno ha considerado inaceptables.
La pérdida de confianza de los viajeros es una de las consecuencias que reconoce el propio Ejecutivo. Sánchez ha admitido ese deterioro y Puente ha mostrado comprensión ante los recelos expresados sobre el uso del tren. El ingeniero y especialista en seguridad ferroviaria Francisco Badea ha manifestado que tendría reservas a la hora de viajar en ferrocarril en España, una valoración que refleja la preocupación también entre expertos.
Quienes respaldan al ministro sostienen que su gestión no ha incurrido en errores. La controversia política, sin embargo, no se limita a las decisiones operativas que precedieron al accidente: también abarca la responsabilidad del departamento en la supervisión del sistema ferroviario. Para atender la emergencia se movilizaron cientos de efectivos, mientras las peticiones de dimisión han aumentado la presión sobre Puente.
La crisis alcanza a un dirigente con un papel destacado en la estrategia del PSOE y que concurre como candidato por Valladolid. Su protagonismo dentro del partido quedó patente en septiembre de 2023, cuando Sánchez le encargó la intervención socialista en el debate de investidura de Alberto Núñez Feijóo, que terminó sin los apoyos necesarios para el líder popular. Puente también había señalado que el presidente le consultó antes de convocar las elecciones.
El accidente altera además el debate de campaña. El Gobierno había situado la vivienda y los derechos entre sus principales ejes políticos, en un contexto marcado por el desahucio de Maricarmen y la crisis de Ceuta. Los altercados de Barcelona y Bilbao ya habían dado espacio al PP y a Vox para centrar sus mensajes en la seguridad. Ahora, la gestión ferroviaria coloca al Ejecutivo ante un nuevo frente.
Los tres días de luto oficial moderaron inicialmente la confrontación política, aunque Vox mantuvo sus ataques contra el ministro. Feijóo ha endurecido también sus críticas. La presión sobre Puente tiene así una dimensión que trasciende a Transportes y alcanza a Sánchez, cuyo equipo más cercano incluye al ministro junto a Félix Bolaños y Óscar López.
Con la investigación en marcha, el siguiente tramo de la crisis estará marcado por el esclarecimiento del accidente y por las exigencias de responsabilidad política. Puente mantiene su voluntad de seguir al frente del ministerio. Recuperar la confianza de los usuarios y responder a las dudas sobre la red serán cuestiones centrales para el Gobierno durante la campaña electoral.
Claves: - Puente defiende que puede gestionar la crisis y afirma contar con el apoyo de Sánchez. - La investigación del accidente de Urda continúa abierta. - El Gobierno reconoce el deterioro de la confianza en el ferrocarril. - La seguridad ferroviaria y las peticiones de dimisión condicionan el debate electoral.
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Fuentes consultadas: La Vanguardia. Ver original