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El choque ferroviario de Urda deja 69 muertos y centra las pesquisas en una orden de circulación
Redacción Al Minuto · hace 2 h
La colisión entre dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo) ha dejado 69 fallecidos y 183 personas hospitalizadas, más de diez de ellas en estado crítico. El accidente ocurrió el miércoles a las 8.53 horas, cuando el AVE 2080 de Renfe, que cubría el trayecto Madrid-Sevilla, alcanzó por detrás al Iryo 6076, detenido en la misma vía. Entre ambos convoyes viajaban 544 pasajeros. La investigación examina el fallo del sistema de seguridad y las instrucciones posteriores del centro de control, mientras continúa la identificación de las víctimas.
Del fallo de seguridad a la colisión
La secuencia comenzó a las 8.30 horas con la interrupción del sistema de protección LZB en un tramo de 63 kilómetros. El ministro de Transportes y Movilidad, Óscar Puente, explicó que la avería habría provocado la parada automática de seis trenes. A partir de ese momento, correspondía al centro de control de Adif autorizar la circulación, que debía retomarse con restricciones y a una velocidad máxima de unos 40 kilómetros por hora.
A las 8.36 horas, un operador autorizó al AVE a continuar a velocidad normal pese a que el sistema señalaba que la vía estaba ocupada. Puente calificó esa instrucción de equivocada y contraria a las normas. Según su explicación, el tren de Renfe recorrió unos 25 kilómetros y pudo alcanzar los 200 kilómetros por hora. Durante los 17 minutos anteriores al impacto no recibió ninguna advertencia para frenar, aunque la maquinista del Iryo había llamado dos veces al centro de control para comunicar la pérdida de transmisión y la imposibilidad de reiniciar la marcha.
Las familias buscan a los pasajeros
Los allegados de viajeros con los que no han logrado contactar han difundido fotografías, descripciones y datos de sus asientos en redes sociales. La Guardia Civil ha dispuesto oficinas en Madrid, Sevilla, Córdoba y Toledo para recibir denuncias y recoger muestras de ADN de familiares de primer grado. Esos datos permitirán avanzar en las identificaciones. Las autoridades piden utilizar los canales oficiales y no desplazarse al escenario del siniestro para evitar interferencias con los equipos de emergencia.
La asistencia incluye los teléfonos gratuitos de Renfe, 900 10 10 20; Iryo, 900 001 403; y Emergencias de Castilla-La Mancha, 900 122 112. Adif también ha abierto espacios de atención en las estaciones de Atocha, Sevilla-Santa Justa, Córdoba-Julio Anguita y Málaga-María Zambrano. En Toledo, unas 60 familias permanecen desde el miércoles por la noche en la Casa Diocesana de Ejercicios El Buen Pastor, donde reciben apoyo de psicólogos, voluntarios y otros profesionales mientras esperan noticias de sus allegados.
Felipe VI y Letizia visitaron el jueves a los heridos del Hospital Universitario de Toledo y conversaron con familiares y sanitarios. Después se trasladaron al centro de atención a las familias. El Rey defendió que las pesquisas deben esclarecer las circunstancias del accidente y dar paso a medidas que eviten su repetición. También agradeció la intervención de los servicios de emergencia y la atención física y emocional prestada a los supervivientes.
La ayuda a las víctimas movilizó asimismo a una veintena de integrantes de Bukaneros, seguidores del Rayo Vallecano que regresaban a Madrid tras el partido de Copa del Rey disputado en Huelva. Los aficionados colaboraron en el reparto de comida y en el traslado de heridos leves al polideportivo y al colegio de Urda. Desde el Gran Premio de México, Carlos Sainz expresó en DAZN su consternación y reclamó mayor exigencia hacia los responsables políticos, a quienes reprochó desatender cuestiones importantes para la ciudadanía.
La investigación y los próximos pasos
El siniestro es el más grave registrado en España desde el descarrilamiento de Angrois, que dejó 80 muertos en julio de 2013, y el segundo de la alta velocidad en nueve meses. El presidente del Gobierno consideró inaceptable esa repetición y se comprometió a recuperar la confianza en el ferrocarril. La Guardia Civil, que ya ha interrogado al operador implicado, y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios continúan las pesquisas. En paralelo, los cotejos genéticos de los restos recuperados permitirán completar las identificaciones y podrían modificar el balance de fallecidos.
Claves: - El alcance entre el AVE y el Iryo ha causado 69 muertes y 183 hospitalizaciones. - Las pesquisas examinan la autorización de circulación emitida tras fallar el sistema LZB. - Cuatro oficinas de la Guardia Civil recogen información y ADN de familiares. - La atención a los afectados continúa mientras avanzan las identificaciones.
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Fuentes consultadas: 20minutos. Ver original