Naturaleza
El eclipse del 12 de agosto pondrá a prueba los ritmos de aves, insectos y murciélagos
Redacción Al Minuto · 9 ago
La oscuridad del eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto podría silenciar a algunas aves, activar el canto de los grillos y adelantar la salida de ciertos murciélagos. Durante unos minutos, la pérdida de luz ofrecerá a científicos y naturalistas una ocasión para estudiar cómo reaccionan los seres vivos ante un anochecer inesperado. En España, el proyecto de ciencia ciudadana Ecoeclipse propone registrar los sonidos del entorno para seguir esos cambios.
La respuesta no dependerá únicamente de la iluminación. El eclipse también provocará un pequeño descenso de la temperatura e interrumpirá brevemente la alternancia entre claridad y oscuridad que ayuda a regular los ritmos biológicos. Para numerosos animales, esa combinación puede funcionar como una señal de que termina la jornada. Sin embargo, las reacciones variarán según la especie, el hábitat y, en algunos casos, las características del refugio.
Las aves ante un anochecer fugaz
Los estudios del eclipse que atravesó Norteamérica en abril de 2024 permiten anticipar algunas conductas. Una investigación examinó más de 10.000 observaciones aportadas por ciudadanos y cerca de 100.000 registros sonoros, analizados con inteligencia artificial. Más de la mitad de las especies estudiadas cambiaron su actividad vocal: muchas callaron durante la oscuridad y volvieron a cantar al recuperar la luz, con un patrón semejante al del amanecer. Otros trabajos con grabadoras automáticas también detectaron una reducción general de los cantos en las áreas donde el eclipse fue total, aunque con diferencias entre especies y entornos.
Además de dejar de cantar, aves como gorriones, estorninos, buitres o águilas podrían encaminarse hacia sus lugares de descanso. En sentido contrario, búhos y lechuzas pueden empezar a vocalizar al recibir una señal propia de su horario nocturno. El fenómeno coincidirá, además, con el inicio de la migración posterior a la reproducción de muchas aves en España. Los ornitólogos contemplan posibles alteraciones pasajeras de su conducta, sin atribuirles cambios en el rumbo o la duración de los desplazamientos migratorios.
Insectos, plantas y refugios
Entre los insectos, la reducción de la luz podría favorecer el canto anticipado del grillo campestre, el grillo mediterráneo o la esperanza verde, asociados a la actividad crepuscular y nocturna. Las abejas y otros insectos diurnos, en cambio, pueden disminuir sus movimientos, regresar al panal o interrumpir el vuelo. También algunas plantas, como margaritas, tréboles, amapolas y vinagrillos, podrían cerrar temporalmente sus flores o plegar sus hojas. Estos movimientos vinculados a la oscuridad se conocen como nictinastia y pueden revertirse cuando vuelve la iluminación.
En los murciélagos, la ubicación del refugio será especialmente relevante. Los que descansan en el interior profundo de una cueva apenas reciben señales luminosas del exterior, por lo que probablemente mantendrán su comportamiento. Los situados cerca de una entrada o en árboles sí podrían responder a la penumbra. Entre los potencialmente más sensibles figuran el murciélago común, el de borde claro y el nóctulo menor, que utilizan la intensidad lumínica para ajustar su salida diaria.
Los antecedentes muestran que algunos murciélagos aumentan su actividad durante los eclipses e incluso intentan abandonar sus refugios. El retorno rápido de la claridad puede llevarlos después a recuperar su rutina. Esa brevedad también caracteriza otras respuestas de animales y plantas: la oscuridad introduce una señal ambiental intensa, pero desaparece antes de que pueda desarrollarse una noche normal.
Una escucha compartida durante tres años
El eclipse de agosto abrirá una secuencia de tres eclipses visibles desde España, con nuevas citas en 2027 y 2028. Esa continuidad permitirá contrastar las respuestas de la biodiversidad en años consecutivos. Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales y de la Universidad de Sevilla han impulsado Ecoeclipse para estudiar la transformación del paisaje sonoro. La participación consiste en grabar el ambiente antes del eclipse, durante su desarrollo y después, de modo que puedan compararse los cambios acústicos de aves, murciélagos y otros animales.
Claves: - La caída de luz y temperatura puede desencadenar conductas propias del anochecer. - Los estudios de 2024 registraron cambios vocales en más de la mitad de las especies de aves analizadas. - La reacción de los murciélagos dependerá de su especie y de la exposición de sus refugios a la luz exterior. - Ecoeclipse invita a aportar grabaciones ambientales para estudiar estos cambios.
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Fuentes consultadas: 20minutos. Ver original


