Cultura y ocio
La idea de progreso, ante el riesgo de avanzar sin llegar a ninguna parte
Redacción Al Minuto · hace 11 h
La necesidad de hacer algo para progresar tropieza con una duda: cambiar de dirección no garantiza avanzar. La imagen de una Torre de Babel invertida permite expresar esa tensión entre la búsqueda de una salida y la posibilidad de que el esfuerzo resulte estéril.
En esta inversión kafkiana, la construcción deja de elevarse. El movimiento se dirige hacia abajo, como una excavación que intenta alcanzar el origen de la desolación en lugar de alejarse de ella mediante la altura.
El contraste desplaza así la atención desde la aspiración de ascender hasta el intento de profundizar. Sin embargo, ninguna de esas direcciones constituye, por sí sola, una prueba de progreso.
Llegar a la raíz del desánimo tampoco asegura encontrar una salida. La posibilidad más sombría es que ese descenso únicamente permita comprobar que, bajo la superficie, persiste el mismo estancamiento.
La metáfora enfrenta, por tanto, la voluntad de actuar con los límites de la acción. El esfuerzo puede cambiar de sentido sin que cambie su resultado: moverse y progresar no son necesariamente equivalentes.
Queda abierta la cuestión de qué hacer para superar esa inmovilidad. La búsqueda de otro camino convive con la incertidumbre de que invertir el recorrido tampoco baste para llegar a un lugar distinto.
Claves: - La necesidad de actuar se enfrenta a la dificultad de lograr avances. - Una Babel invertida sustituye la ascensión por el descenso. - Profundizar en la desolación no garantiza superarla.
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Fuentes consultadas: El País. Ver original