Economía
Adam inunda cultivos valencianos y amenaza la recogida de cítricos y caquis
Redacción Al Minuto · hace 10 h
La dana Adam ha anegado campos y causado daños en infraestructuras agrarias de la Comunitat Valenciana, con especial incidencia en La Safor, en Valencia, y la Marina Alta, en Alicante. AVA-ASAJA calcula que la superficie afectada en la provincia de Valencia ronda las 8.000 hectáreas. Las lluvias, con registros superiores a los 700 litros por metro cuadrado en algunos puntos, han interrumpido la cosecha de cítricos y perjudicado también a caquis, aguacates y hortalizas.
En Oliva, los desbordamientos de ríos y barrancos han deteriorado caminos rurales, vallados y otras instalaciones agrícolas. Representantes de AVA-ASAJA en el municipio señalan que el estado del mar dificulta la evacuación del agua acumulada en las parcelas, dedicadas principalmente a cítricos. La localidad permanecía confinada este lunes y presentaba dificultades de acceso. La organización estima que los daños alcanzan a la mitad de la superficie local y reclama una evaluación detallada que permita solicitar ayudas.
La lluvia llega en plena maduración
El temporal ha coincidido con una fase especialmente delicada para variedades tempranas como la mandarina Marisol y la naranja Navelina. Según AVA-ASAJA, ambas avanzaban a buen ritmo hacia la madurez, pero la interrupción de la recogida deja menos margen para recuperar la producción. La organización advierte de que las precipitaciones también han frenado la comercialización de cítricos, por lo que el impacto no se limita a las parcelas inundadas.
En la Ribera Alta y la Ribera Baixa, La Unió Llauradora describe una incidencia menor que en las zonas más castigadas. No obstante, el exceso de humedad afecta al caqui en un momento decisivo para su recolección. En aguacates y hortalizas se han registrado daños localizados. El secretario general de La Unió, Carles Peris, sitúa la principal preocupación en La Safor, tanto por los campos anegados como por los desperfectos en cercados y muros próximos a cauces.
Evitar que los daños se prolonguen
Una vez termine el episodio de lluvias, la prioridad que plantea Peris es poder acceder a las explotaciones para tratar de contener los problemas derivados del encharcamiento. Las organizaciones agrarias alertan del riesgo de hongos en los frutos, entre ellos el conocido como aiguat, y de asfixia radicular: la acumulación de agua desplaza el oxígeno del suelo y puede dañar las raíces. La evolución del tiempo y la rapidez con la que se drenen las parcelas condicionarán el alcance final de las pérdidas.
La Unió y AVA-ASAJA piden respaldo público para facilitar tratamientos fungicidas. Peris recuerda que en episodios anteriores se compraron estos productos desde las administraciones y se distribuyeron entre las zonas perjudicadas. AVA-ASAJA reclama además ayudas directas y medidas fiscales, mientras que La Unió solicita inversión para reparar acequias, sistemas de riego, casetas de aperos, muros y cerramientos, especialmente los situados junto a ríos y barrancos.
El balance es distinto fuera de las comarcas más afectadas. Ambas organizaciones destacan que las precipitaciones moderadas y repartidas en el tiempo han beneficiado a cultivos de secano del interior valenciano, favorecido los pastos y contribuido a recuperar reservas de agua. Peris apunta también a una mejora del tamaño de los frutos en cítricos y olivar y a la posibilidad de suspender el riego durante un mes, con el consiguiente ahorro.
En Alicante, el presidente provincial de Asaja, José Vicente Andreu, subraya las grandes diferencias territoriales: Pego superó los 600 litros por metro cuadrado, mientras algunos municipios del interior y del sur apenas recibieron cuatro o cinco. Su valoración general es favorable allí donde la lluvia fue moderada, por su efecto sobre árboles y hortalizas y por no haber perjudicado a la uva ni a la granada durante la cosecha. En las áreas inundadas, las próximas semanas estarán marcadas por las visitas de los peritos de Agroseguro, cuando sea posible entrar en los campos. La Unió pide cautela hasta disponer de esas valoraciones.
Claves: - AVA-ASAJA estima unas 8.000 hectáreas afectadas en la provincia de Valencia. - La interrupción de la cosecha compromete a los cítricos tempranos; la humedad también perjudica al caqui. - Las organizaciones agrarias solicitan apoyo para tratamientos y reparación de infraestructuras. - El drenaje de las parcelas y la evolución meteorológica determinarán la magnitud de las pérdidas.
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Fuentes consultadas: 20minutos. Ver original



