Política
Los pactos para el Senado sitúan la renovación judicial en el centro de la disputa política
Redacción Al Minuto · hace 2 h
La disputa por el Senado ha adquirido una dimensión que supera la competencia por los escaños. Los acuerdos electorales entre PSOE y Frente Amplio, PP y Vox, y PSC y Comuns buscan reforzar a sus respectivos bloques en una cámara que ha ganado relevancia durante esta legislatura. En juego está también la capacidad de intervenir en la renovación del Tribunal Constitucional y, más adelante, del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
La mayoría absoluta del PP ha permitido a los populares utilizar la Cámara Alta como instrumento de oposición al Gobierno. Durante la legislatura han recurrido al veto de leyes, entre ellas la de amnistía, cuya tramitación consiguieron demorar. También han promovido comisiones de investigación sobre el caso Koldo y el rescate de Plus Ultra, además de aprobar mociones de rechazo a las políticas del Ejecutivo.
Ese protagonismo ha elevado el interés de las formaciones por aumentar su representación. El PSOE y el Frente Amplio anunciaron primero su intención de presentarse juntos. Después, PP y Vox dieron a conocer una alianza que incluye concesiones de ambos partidos. A estos movimientos se ha sumado el pacto del PSC y Comuns en Catalunya, orientado a agrupar el voto progresista y mejorar sus posibilidades de obtener escaños.
La renovación del Constitucional
Tras el acuerdo entre PP y Vox, Alberto Núñez Feijóo defendió que las dos formaciones pueden reunir una mayoría de tres quintos en el Senado. Alcanzar ese umbral permitiría abordar a corto plazo el relevo de cuatro magistrados del Tribunal Constitucional cuyo mandato ha vencido. Se trata de dos integrantes del sector conservador y dos del progresista.
Entre los magistrados pendientes de renovación figura el presidente del tribunal, Cándido Conde-Pumpido. La elección de sus sustitutos puede alterar el reparto de fuerzas en el Constitucional, por lo que la posibilidad de reunir esa mayoría cualificada añade una dimensión institucional a los pactos electorales. La competencia ya no se limita a la capacidad de impulsar iniciativas parlamentarias o dificultar las del Gobierno.
El horizonte se extiende, además, hasta 2029. Ese año corresponderá renovar los diez vocales del CGPJ cuya elección depende del Senado. La representación que consigan los partidos tendrá, por tanto, importancia tanto para la actividad de la cámara como para las negociaciones sobre los órganos judiciales.
De la descentralización a la disputa por las mayorías
El actual interés por el Senado contrasta con la consideración secundaria que ha tenido durante décadas. Su función y su ubicación han sido objeto de debate: Pasqual Maragall propuso trasladarlo a Barcelona como una medida de descentralización del Estado. La idea fue retomada por otros alcaldes barceloneses y dirigentes del PSC, y también fue planteada en alguna ocasión por Pedro Sánchez. Sin embargo, no llegó a concretarse y la institución continúa en Madrid.
Ahora, la atención de los partidos se concentra en la composición de la Cámara Alta. Los acuerdos buscan convertir la suma de apoyos en una mayor presencia parlamentaria, pero su alcance dependerá de los escaños obtenidos y de las mayorías que permitan formar. El relevo pendiente de los cuatro magistrados del Constitucional constituye el objetivo más próximo; la elección de los vocales del CGPJ en 2029 prolonga esa disputa hacia los próximos años.
Claves: - PP y Vox, PSOE y Frente Amplio, y PSC y Comuns han pactado para reforzar su representación en el Senado. - El PP ha utilizado su mayoría absoluta para oponerse al Gobierno mediante vetos, investigaciones y mociones. - Feijóo aspira a reunir tres quintos de la cámara para afrontar la renovación pendiente del Constitucional. - En 2029 corresponderá elegir a los diez vocales del CGPJ que dependen del Senado.
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Fuentes consultadas: La Vanguardia. Ver original