Internacional
El desalojo de las acampadas por la vivienda deja 55 detenidos en Lisboa y nuevas protestas previstas
Redacción Al Minuto · hace 3 h
La Policía portuguesa desalojó este martes de madrugada las acampadas por la vivienda de Lisboa y Oporto, con un balance de 55 detenidos en la capital por desobediencia y resistencia a la autoridad. La intervención en Lisboa dejó también dos heridos leves y denuncias de agresiones por parte de los participantes, mientras que en Oporto los manifestantes acabaron retirando sus tiendas sin cargas policiales. Los acampados de Lisboa anunciaron una nueva convocatoria para esa misma tarde.
El operativo de la Policía de Seguridad Pública (PSP) arrancó a las 5.45, hora local, en las plazas de Rossio, en Lisboa, y Dom João I, en Oporto. En la capital, los agentes ordenaron desmontar el campamento y abandonar el espacio. Ana Luísa, una participante de 25 años, relató que el aviso les dio diez minutos para hacerlo. Parte de los concentrados respondió formando una cadena humana y lanzando consignas para oponerse al desalojo.
Versiones enfrentadas sobre la intervención
Los agentes del Cuerpo de Intervención avanzaron sobre los manifestantes y retiraron las tiendas. La PSP sostuvo que empleó solo la fuerza imprescindible y atribuyó las detenciones a la negativa de un grupo a marcharse y a su resistencia activa. Los arrestados fueron llevados a instalaciones policiales y deberán comparecer ante la autoridad judicial. La Policía Municipal retiró 228 estructuras del campamento. De las dos personas con lesiones leves, una recibió asistencia allí y otra fue trasladada a un hospital.
Los participantes ofrecieron una versión distinta: denunciaron porrazos, empujones y la retirada de tiendas con personas todavía dentro. También señalaron que algunos recibieron golpes cuando trataban de recuperar sus objetos personales. Priscilla Valadão, una de las portavoces, negó que hubiera enfrentamientos y afirmó que la respuesta de los acampados consistió en formar el cordón humano. Valadão llegó a la plaza cuando el operativo ya había comenzado.
Tras abandonar Rossio, los manifestantes se reunieron en la cercana plaza de Figueira. Allí reclamaron la liberación de los detenidos y la recuperación de las pertenencias que habían quedado en el campamento. Durante la operación se limitaron los accesos a Rossio y se cerró una entrada del metro. Antes de dispersarse, los participantes acordaron volver a las 19.00 para protestar y decidir si instalaban de nuevo las tiendas.
Oporto desmantela el campamento sin cargas
En Oporto, la policía advirtió a los concentrados de que se exponían a ser detenidos si no desmontaban la acampada. Aunque al principio se opusieron, finalmente recogieron las tiendas y se marcharon con sus pertenencias. La noche anterior, 35 participantes habían votado a favor de continuar la protesta pese a las advertencias. Después del desalojo, vehículos municipales recogieron algunos objetos, se colocaron vallas para evitar el regreso a la plaza y comenzaron las tareas de limpieza.
La PSP justificó la operación por la continuidad de las concentraciones, los daños en edificios públicos y la instalación de campamentos sin permiso. El lunes había anunciado que intentaría agotar la vía del diálogo antes de intervenir. Su portavoz, Sérgio Soares, defendió que el derecho a manifestarse debía ejercerse respetando las normas de ocupación, ruido y horarios. El ministro de Administración Interna, Luís Neves, también había respaldado a las fuerzas de seguridad y subrayado la obligación de cumplir la legislación.
Las acampadas se enmarcan en las protestas contra el aumento del coste de la vivienda y las dificultades para alquilar en Portugal. Sus promotores piden retirar la reforma de los arrendamientos del Gobierno, ampliar el parque público, limitar las compras de fondos de inversión y evitar desalojos sin una solución residencial. También reclaman destinar edificios vacíos a viviendas con rentas asequibles. Consideran que la mayor flexibilidad de los contratos y la agilización de los desahucios previstas en la reforma empeorarán el acceso a la vivienda. Las movilizaciones continuarán esta semana, con la reunión del martes por la tarde en Lisboa como siguiente convocatoria anunciada.
Claves: - La intervención en Lisboa terminó con 55 detenidos y dos heridos leves. - Los manifestantes denuncian agresiones; la PSP defiende que limitó el uso de la fuerza. - En Oporto, los participantes desmontaron las tiendas tras la advertencia policial. - Los acampados de Lisboa prevén reunirse de nuevo para decidir cómo continuar la protesta.
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Fuentes consultadas: El País, 20minutos. Ver original