Naturaleza
La tensión en las rutas del petróleo eleva la presión sobre los carburantes y la inflación
Redacción Al Minuto · 22 sept
La tensión militar en Oriente Medio y las subidas de los carburantes amenazan con intensificar la presión sobre la inflación. Los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz y la intervención de los hutíes de Yemen en Bab el-Mandeb sitúan el comercio de combustibles en el centro de una crisis con consecuencias para los consumidores y el negocio energético.
Ambos estrechos concentran parte de las tensiones que afectan al tránsito marítimo. En Ormuz, la actividad militar estadounidense e iraní añade incertidumbre al comercio petrolero, mientras que el control de Bab el-Mandeb por los hutíes abre otro frente para los intercambios internacionales. El encarecimiento de los combustibles amenaza así con extender los efectos económicos del conflicto más allá de la región.
Beneficios empresariales y presión sobre los precios
Las grandes compañías del sector afrontan este escenario con elevados beneficios. Aramco, BP, Shell, Equinor, TotalEnergies, Eni, Chevron y ExxonMobil acumularon ganancias cercanas a los 93.000 millones de dólares en un periodo de tres meses. Su valoración bursátil conjunta superó los tres billones de dólares, en un contexto en el que las subidas de precios no se tradujeron en una reducción del consumo.
Donald Trump ha reprochado a las empresas petroleras y gasísticas su política de beneficios. Al mismo tiempo, ha defendido el acceso estadounidense a una parte del petróleo venezolano como una vía para reducir los precios. Su actuación combina, de este modo, las críticas al sector con la búsqueda de suministros de crudo.
En España, el refino aparece también entre los componentes del encarecimiento de los carburantes: representa cerca de un tercio de la subida. El país dispone de una capacidad importante para transformar el petróleo y destina parte de esa producción a la exportación. La evolución del precio final no depende, por tanto, únicamente del coste del crudo.
Rebajas fiscales y coste ambiental
El Gobierno español prevé volver a reducir en septiembre los impuestos sobre los combustibles fósiles con el objetivo de aliviar su impacto en la economía de los hogares. La medida se plantea mientras persiste la presión inflacionista y después de que España haya incrementado sus compras de gas natural ruso.
La respuesta fiscal convive con el debate sobre los efectos ambientales y sociales del consumo de combustibles fósiles. Junto a las consecuencias humanas y materiales de la guerra, figuran la contaminación atmosférica y los daños asociados al uso de estos recursos. En ese contexto, también se plantea una mayor contribución tributaria de las energéticas y de las grandes fortunas.
La rebaja fiscal prevista para septiembre será uno de los próximos pasos de la respuesta española. La evolución de las tensiones en las rutas marítimas, de los precios de los carburantes y de la inflación marcará el escenario en el que se aplique esta medida y el debate sobre cómo repartir los costes de la crisis.
Claves: - Ormuz y Bab el-Mandeb concentran tensiones que afectan al comercio de combustibles. - Las subidas de los carburantes añaden presión a la inflación. - España prevé una nueva reducción de impuestos sobre los combustibles en septiembre. - Los beneficios del sector energético reabren el debate sobre su contribución fiscal y ambiental.
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Fuentes consultadas: 20minutos. Ver original


